Astrología Predictiva, y una triste experiencia personal

Mi amigo y yo éramos socios en un negocio de ventas y reparto de golosinas en el centro de Mendoza.

Alberto tenía un quiosco bien surtido y bien ubicado cerca de la Plaza Independencia. A media cuadra de su kiosco teníamos un depósito desde donde entregábamos los pedidos. Yo visitaba a los clientes y él entregaba los pedidos.

Como era nuestra rutina, y lo que me asustó de Alberto

Yo vivía a 15 kilómetros de la ciudad, en Luzuriaga, y como él salía temprano, aprovechaba para llevarme. Pasaba a buscarme todos los días a las seis en punto de la mañana, si yo no estaba en la puerta de mi casa él seguía de largo (esa era su amenaza), en realidad eso nunca pasó porque yo siempre estaba listo.

De allí íbamos al depósito, preparábamos los pedidos y yo me iba a visitar clientes y él a entregar. Después nos encontrábamos en un café que estaba frente al quiosco. Y mientras le daba los pedidos, filosofábamos sobre la vida y sus pormenores. Disfrutaba mucho de su compañía, era una persona divertida, un emprendedor, inteligente, y un excelente amigo.

Le hice la Carta Natal y muchas veces le dije varias cosas sobre su Carta, pero él me decía que yo lo conocía demasiado y que para decirle eso no necesitaba de la Carta Natal, ni de la Astrología Predictiva ni nada de eso.

Unos meses antes de su cumpleaños hice su Carta Anual.

A simple vista encontré tres configuraciones de muerte en su Carta Anual.

De verdad me asusté, pero pensé que podría estar equivocado. Entonces me puse a hacer todos los cálculos que hacía para una carta anual, esto es, direcciones primarias, progresiones, superposiciones, repeticiones, paso de la Luna y tránsitos. Surgieron otras tres configuraciones de muerte más, y varios vencimientos que me marcaban el 17 de diciembre como la fecha de muerte por infarto, varios días después de su cumpleaños.

A esa altura estaba aterrorizado, y decidí hablar con él de frente. Después de que le conté mis estudios, me dijo que no le diera bola, y que no le fuera con esos cuentos a él, que no creía en nada de eso. Me dijo que me quedara tranquilo que no le iba a pasar nada.

La consulta con el especialista en corazón

Desde ese momento me transformé en su sombra, le quitaba los cigarrillos, él fumaba dos atados por día, pero iba al kiosco y sacaba otro atado. No había caso, y él se reía de mí. Un día me contó que tenía el brazo izquierdo entumecido. Yo lo quise llevar al médico, pero él me dijo que tenía un médico de cabecera. Fuimos a verlo, lo revisó, y le dijo que no tenía nada. Yo lo obligué a ir a ver a un cardiólogo amigo mío, que le hizo un electrocardiograma y le dijo que estaba con pre infarto.

Se me saltaron todas las alarmas, faltaban solo dos meses para el 17 de diciembre y él cumpliría los 51 años a principios de diciembre.

Le prohibieron todo, cigarrillos principalmente. Por suerte hizo caso y se cuidó. Pero cuando se sintió bien comenzó a fumar de nuevo. Otra vez a esconderle los cigarrillos, a obligarlo a tomar las pastillas y a cuidarlo en todo momento.

Él comenzó a preocuparse cuando le salió un negocio que hacía mucho tiempo que estaba buscando. Y yo le había dicho que iba a comenzar a tener excelentes ingresos por un negocio de largo tiempo. Él había ofrecido a una empresa en México la venta de agua mineral de un yacimiento de Luján, donde él era el gerente.

Hicieron el negocio, y comenzó a recibir seis mil dólares por mes hasta que recibiera el porcentaje por los litros que vendiera. A pesar de que estaba preocupado, me dijo que era pura coincidencia, que no creía que se podrían hacer predicciones con la astrología. Habíamos preparado un viaje a Buenos Aires para comprar mercadería directo de fábrica el 20 de diciembre.

A las 6 y media de la mañana comenzó mi pesadilla

El 17 de diciembre yo estaba con mi portafolio en la puerta de mi casa a las 6 menos 10 de la mañana. Se hicieron las 6 y media, y él no vino a buscarme. Guardé mi portafolio y en vez de tomarme el ómnibus para el centro, lo tomé para su casa, en Godoy Cruz. Me bajé del ómnibus y fui caminando despacio como flotando, como que no quería enterarme de que podría haber pasado.

La calle estaba llena de plantas de tilo de los dos lados, todavía recuerdo el perfume de las plantas florecidas. Unos doscientos metros antes de llegar a su casa ya se veía movimiento.

Cuando estaba llegando identifiqué que eran los materiales de una pompa fúnebre. No me animé a entrar, me quedé estático en la puerta, sin saber qué hacer, hasta que salió su hijo, me abrazó y me dijo: “Es mi viejo, a las 4 de la mañana le dio un infarto fulminante, no hubo nada que hacer”. Estuve todo el día como dopado, no fui al cementerio ni me enteré a que cementerio lo llevaron, ni por qué fue todo tan rápido.

No volví a ir al depósito, después supe que su hijo fue usando las mercaderías en el quiosco. Seguía atontado, me costaba levantarme, no fui a un psicólogo, hoy sé que me hubieran diagnosticado depresión. Más de seis meses estuve así. No podía aceptar que la muerte estuviera marcada de una forma tan categórica, y que la Astrología predictiva podría marcar la pérdida de un gran amigo.

Internamente yo tampoco creía que se pudieran hacer pronósticos tan acertados y exactos. Pasé por algo similar un par de años antes con un profesor en la carrera de Astrología, pero pensé que podía ser coincidencia. Ahora ya no, no había escapatoria, la Astrología me cacheteaba de frente, diciéndome: “Despertarte, yo sirvo, no soy eso que dicen los diarios”.

Relocalización de lugar de cumpleaños

Después dejé de usar esas técnicas de Astrología Predictiva. ¿Por qué? Qué se yo, miedo, auto sabotaje, incredulidad. Hasta que conocí la relocalización del lugar de cumpleaños, la Carta Anual depende de la Carta Natal, pero también depende del lugar donde está la persona al cumplir años, y eso cambia todo.

Si no quieres que te suceda algo de tipo fatal, se pueden hacer los cálculos para ver si hay algún lugar adonde viajar y cambiar el destino. Entonces volví con las viejas técnicas y a aconsejar a mis clientes a cambiar el cielo cuando es necesario, y posible.

Referencias que pueden interesarte para complementar tu conocimiento de Astrología.

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